Historia

FRIESE ayer y hoy

La idea

En 1992, Joachim Friese funda la empresa junto con su hijo Bernardo. El punto del arranque fué de aprovechar de los conocimientos de su hermano mayor Harald, quien fabrica cilindros en Sao Paulo / Brasil y montar una planta nueva para rodillos onduladores en Alemania. La meta era ponerse activo en el mercado europeo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los nuevos productos en camino del éxito

Desde el principio el objetivo principal fué el dar servicio al cliente. Joachim Friese visitó numerosas fabricas para entender sus necesidades. Los principales requerimientos fueran menos desgaste de cilindros y menor desperdicio en producción, estos dos argumentos nos llevaron a las primeras innovaciones. Empezando de templar con inducción y nitrurar, Friese tomó un camino completamente nuevo; la aplicación del recubrimiento de carburo del tungsteno. En 1966 introduciamos el sistema llamado ROCKWELLE ®  en Europa. 

Desde 1995 el sistema patentada KKS de ranuras internas y extracción de condensados se convierte en un estandar para Friese. Esta invención mejora el traspaso térmico y reduce el alabeo despues de paradas de producción.

La expansión de la empresa llevaba a otras mejoras y nuevos desarrollos. La resistencia de desgaste del recubrimiento Rockwelle tenía su efecto en Friese. No sólo hacia fuera - ventajas para el cliente - sino también dirigido a dentro: Esto motivaba a los ingenieros de mejorar los perfiles de onda, para que cartones sean fabricados con superior solidez de producción fácil y menor consumo de papel: El Rockprofil habia nacido.

Las cifras del éxito

En los ultimos 10 años, Friese, como especialistas y fabricantes innovadores ha incrementado su cuota de mercado y se ha posicionado como lider en tecnologia sobre los demás fabricantes. Friese se ha comprometido también en mejorar la seguridad del puesto de trabajo para todos sus empleados. Desde sus inicios hasta su décimo aniversario Friese ha invertido más de 15 milliones de Euros, con 65 empleados, 10 jóvenes en prácticas y unas instalaciones de 5.000 m2 en 3 naves y un parque de maquinaria muy moderno.

La facturación se incrementó desde 1995 de un 20 a 30 % anual, hasta los 8,8 millión € en 2003. Una estimación inicial de clientes en Alemania aseguraba que dos terceras partes de los cilindros de repuesto en Alemania eran fabricados en Mupperg. 

El final de un capítulo de la historia de la empresa – Inicio de un nuevo capítulo.

El décimo aniversario en 2002 fué a su vez el inicio de un nuevo periodo en la historia de la empresa. Joachim Friese terminaba su actividad diaria al frente de Friese y el nuevo directivo era Bernardo Friese.